Logran activar con un láser el coqueteo de una mosca (por Manuel Cosío)

Posted by cassetteblog | May 7, 2014  |   No Comments

laser-el-coqueteo-de-una-moscaLos investigadores crearon un dispositivo que como ellos dicen “altera la mente de las moscas” (conocido como “FlyMAD”), y para demostrar la eficacia del sistema, han logrado que el disparo de un láser a la cabeza de una mosca puede obligarla a coquetear, y que intente copular, con un bola de cera.
FlyMAD funciona mediante el seguimiento de los movimientos de una mosca y disparar un láser infrarrojo directamente a la cabeza. El calor del láser provoca que los circuitos neuronales en el cerebro de la misma sean modificados y que genere la reacción del coqueteo. Conceptualmente, la técnica es similar a la optogenética (que activa las neuronas con luz), pero mientras que la optogenética se ha demostrado con éxito en ratones, donde han sido capaces de controlar la dirección de como caminan, ha probado ser difícil de implementar en las moscas, cuyas cabezas son demasiado pequeñas para dar cabida a los cables de fibra óptica necesarios para entregar la luz al cerebro.
La técnica del FlyMAD funciona a través de la activación por calor de una proteína termo sensible llamada TRPA1, presente en los circuitos neuronales y que está implicada en el apareamiento. Algunos experimentos anteriores se han realizado agregando esta proteína a las moscas y luego aumentando la temperatura del ambiente, donde el resultado es el aumento en el cortejo. Pero para lograr el mismo resultado sin el largo proceso que implica el calentar el ambiente y esperar a que las proteínas hagan su efecto, un grupo de investigadores dirigidos por Janelia Farms y Barry Dickson desarrollaron FlyMAD, que les permite modificar los comportamientos de las moscas casi de inmediato.
Como prueba de que el FlyMAD funciona, los investigadores activaron las neuronas TRPA1 con el láser, la mosca comenzó a tratar de aparearse con una bola de cera, rodeándola y a ‘cantar’ con la vibración de sus alas. La mosca continuó cortejando durante unos quince minutos después de que el láser se apaga, lo que sugiere que el calor había provocado un estado de comportamiento duradero y complejo.
Lo interesante de estos experimentos es que logran de alguna forma desenredar y entender el funcionamiento de la compleja red que es el cerebro. Pero sin duda más de uno se cuestionará si esos avances podrían usarse en humanos con las consecuencias que involucran. Seguramente no será en un tiempo cercano que tendremos la respuesta.
Si quieren más información pueden encontrarla aquí: http://www.nature.com/news/laser-beam-makes-flies-flirt-1.14794#Video (por Manuel Cosío)

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