El libro que no puede esperar – libro en el cual las palabras se borran al contacto con el aire (por Pulpo Caivano)

Posted by cassetteblog | August 7, 2012  |   No Comments

Últimamente nos hemos habituado a que las ideas innovadoras se generen para funcionar en medios digitales. Estamos tan acostumbrados a eso, que cualquier propuesta que plantee volver a los viejos soportes nos resulta una locura, algo obsoleto. Pero ideas como esta que hoy les vamos a presentar muestran que los límites no existen, sólo son resultado de nuestros prejuicios. Todos los formatos son sólo eso, carcasas que pueden ser rellenadas por convenciones o genialidades.
Este libro, llamado “El libro que no puede esperar”, es una colección de textos de distintos autores latinoamericanos, y tiene la asombrosa particularidad de que el texto que viene impreso en el desaparece en un período de 2 meses después de abierto el paquete hermético en el uno lo compra. A unas horas de abierto, los costados ya empiezan a desgastarse, y algunas páginas quedan ilegibles.
La impresión de este libro está hecha con un tipo de tinta que se deteriora al contacto con el aire, hasta el punto que en un espacio de tiempo concreto las páginas pasan directamente a ser espacios en blanco… un cuaderno en el cual plasmar nuestras propias ideas o crear ilustraciones… eso sí, con tinta que no se borra más.
“El libro que no puede esperar” reúne obra de veinte escritores latinoamericanos nacidos entre 1970 y 1980. Esta antología fue compilada por Diego Trelles Paz con el tema fuerte del libro como hilo conductor: la velocidad, el vértigo; pensando en estos escritores como personajes que vivieron en su momento la realidad en una montaña rusa de hechos políticos, culturales y económicos… tal cual nos toca a todos vivirla.
Esto cuentan sobre el libro los responsables de la Agencia de Publicidad DraftFCB, creadora de la idea: “Los libros pueden esperarnos meses, inclusive años, entreverándose en el polvo de una repisa. Pero las nuevas promesas de la literatura necesitan que los conozcan para alcanzar una segunda publicación. Por eso la meta de este primer tomo es desaparecer, para que los nuevos autores no desaparezcan”.
Algo es seguro, este libro cumple a la perfección la frase “a las palabras se las lleva el viento”.

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