Dick Verdult abre su baúl (volumen 11)

Posted by cassetteblog | March 14, 2012  |   No Comments

Ya pasamos la decena de entrevistas a Dick Verdult. Y lejos de quedarnos sin tema, cada vez se abren nuevos tópicos para jugar a pensar y descubrir.
Hemos conversado sobre el arte, la realidad… sobre el ritual de lo habitual. Y nos pasa lo mismo que nos ocurre con su música, la que compone como Dick el Demasiado: nos dice miles de cosas que dejan fragmentos sonando como campanadas en un eco, que al volver tiene distintos sabores. ¡Sigamos con la fiesta!
Steeringhutperry
Cassette: ¿Este sería un estudio para hacer música de alto vuelo?
Dick Verdult: Si, alto vuelo. Pero no es una nave espacial, es el puente de comando de un barco industrial. Así se manejan las toneladas sobre el río, ni siquiera un timón, pero un pirulin gigante de acero inoxidable. El sueño de muchos. Entonces, sí, es buena la idea de que halla ventanas arriba de la consola de mezclaje. Por lo general, los estudios siempre son esos espacios bastante negros con esas espumas de puntas que huelen a medias y after-shave, enmarcados por bafles de plástico novedad. Ventanas seria mejor. No por razones acústicas, sino que porque casi no se puede hacer algo bueno sin ventana. Los calabozos, los antros de cocaína y los estudios de sonido son los solos espacios que no tienen ventana. A menos que por razones síquicas sos una sardina y te gusta la lata. Algo siniestro hace que analizar sonido este acoplado con oscuridad.
Pero el punto no está en la nave espacial. El punto está en que transformé un puente de mando de barco en la consola de un tantísimo Lee Perry. Si bien que sospecho que los ingenieros de sonido de cualquier raza que sean terminan por leer los manuales de los aparatos, yo me obstino en creer que la música jamaiquina de multitracks nació de la negación del manual, o por lo menos de las reglas del blanco. Darle vuelta a los botones, provocar feedback que suba de pitch, aplicar alarmas sonoras cuando el publico empieza a entorpecerse… me gusta eso. Me gusta la idea de no leer manuales, cosa que es casi imposible ya en el área digital, por la falta del concepto “perilla y cable”. Los plugins están hechos para saber lo que queremos, y por lo general no se quiere tanto.
Cassette: ¿Que suene el completo control? ¿o las mil perillas son para que el abanico de posibilidades se abra al infinito?
Dick Verdult: Completo control, para mi es arrogancia + imbecilidad. El guerrero de letras, pintura, notas o cifras que sueña de completo control, sueña de su propia incineración, sin que su carne se halla sido comido. Al contrario, el espíritu tiene que estar conciente de que a cada rato puede aparecer una víbora, y que en lugar de matarla en el instante tiene que tomarse el tiempo de juzgarla. A lo mejor, la víbora es una musurana, que tanto me fascina, que vive también en Argentina, y que cagan a palos con tanto gusto. Llamé una vez a la directora del Malbran, le pregunté sobre la musurana, si tenían una ahí que yo pudiera ver. Pero me explicó que solo tenían serpientes de las que se pueden extraer sueros. Por lo tanto, la señora no sabía mucho de esa víbora. De hecho, ahí, en ese pequeño ejemplo, tenes la idiocia del “completo control”.
Yo creo que lo mejor que le puede suceder a un músico de perillas, es que tenga dos variables que no se puedan memorizar, o grabar. Tengo un filtro Sherman que según temperatura y según las combinaciones, y el orden en que le das vuelta a las perillas, etc… te salen cucarachas del amor sonoro. No es casualidad que el Sherman sea un producto Belga, son los únicos europeos que tienen asimilado en su ser el concepto de caprichos inexplicables.
Cassette: ¿Lo negro y el groove, lo blanco y tecnificado, o una mezcla de los dos?
Dick Verdult: Raza blanca el timón de la ambición, raza negra el alma del gozo? Serían extrapolaciones feas al que no se le puede tener miedo. Algo hay que jugar para visualizar problemas. Y los juegos siempre son sucios.
Hablé con Mad Professor, que es en si bastante tecnócrata… y me dice: tenés que tomar en conciencia lo que el ingeniero que desarrolló el aparato se imaginaba que vos ibas a hacer. Ahora que lo repito me doy cuenta que me dijo: tenés que guardar en mente como el ingeniero suponía tus sueños de control, para que vos puedas evadirte de eso.
De una cosa estoy seguro: Lee Scratch Perry, no hay que dejarlo manejar un petrolero dentro de un puerto industrial, y un capitán de navío alemán, no le hagan hacer música que festeje las posibilidades libres del cuerpo.

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