El ruido que no hace ruido (por Andrés Oddone)

Posted by cassetteblog | July 3, 2011  |   No Comments

A comienzos de la década de los 90ás hubo una época en que el ruido, el sobrante, eso que supuestamente no “servía” en los trabajos musicales digitales, se volvió la gran posibilidad liberadora, el nuevo universo por descubrir. Hoy no es novedad. Pero en ese momento fue una revolución de los sentidos.
Esa ruptura, tuvo que ver con la gran crisis estética (todavía mucho de esa crisis perdura) que sufría en ese momento la escena de música “experimental”. Esta, de repente, sintió que el concepto de lo que era realmente propositivo debía renovarse.
Por otra parte, muchos artistas comprendieron que la computadora y el software, ese medio que al comienzo resultó tan liberador, es una síntesis, concreta, segura, que “encamina” de determinada manera y forma, en un campo tan amplio que casi no deja percibir el encierro. Por ello, de repente, la libertad fue necesaria de nuevo, como ocurre cada tanto en el desarrollo de la música.
Esta nueva actitud desprendida del punk (una más!), marcó una nueva manera de decir, percibir y pensar el sonido. Generó y “actualizó” una cantidad de denominaciones: click and cuts, ruidismo, drone, glitch, abstract, IDM, etc. Y a esa maraña de sub estilos se le sumaron capas de conceptos totalmente alejados, como la filosofía zen y el minimalismo, en la obra de artistas como Ryoji Ikeda y Pansonic.

Fue un momento explosivo, que como siempre ocurre, se diluyó en el tiempo. Esos sellos, como por ej Raster Noton, Mego y Mille Plateaux, que resultaban las catedrales de lo vanguardista, se volvieron lo habitual en festivales y ciclos del género. Esos punk crecieron, y se volvieron artistas respetados.
No quiere decir que esa música tenga menos calidad, ni que la propuesta haya decrecido. Pero el mismo fenómeno cambió, muto, creció. Se despegó de lo fresco de sus comienzos, en gran parte se repitió, y en una pequeña pero importante maduró. Eso se puede ver en la obra actual de Alva Noto (una delicia su trabajo junto a Ryuichi Sakamoto y Ensemble Modern) y Fennesz. En el intercambio constante que llevan artistas de este mundo con otros, como con David Sylvian. Y finalmente, en lo que hacen nuevos artistas, como Belong, Lusine icl y Fuck Buttons, que con frescura se apropian de estas estéticas y las llevan a nuevos espacios, nuevamente con esa energía punk que da la sangre joven, pero con el mismo nivel de búsqueda científica / sonora que sus antecesores.

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